¡Feliz martes! Hoy os voy a hablar de un tipo de operación que es una de las más complicadas tanto en recuperación como en cuidados: Las cirugías de raquis, es decir; de columna.
El preoperatorio es el mismo que en los anteriores que os he explicado: La dificultad viene en el postooperatorio.
PREOPERATORIO DÍA 0:
El primer día (el mismo día de la cirugía) es el peor. Se sube de Qx y se lleva a hacer una Rx de control si se puede realizar en decubito supino, si es necesaria la bipedestación se esperará hasta que el paciente lo tolere. Y, como mencioné en entradas anteriores, también se realizan analíticas seriadas.
Como el Clexane (heparina) no se puede poner hasta pasadas las 12 horas, se mantendrán las medias comprensivas que trae de quirófano como medida antitrombótica.
En cuanto a moverse, el reposo debe ser absoluto en decubito supino y, salvo contraindicación, puede mover las piernas libremente.
La eliminación debe seguir siendo por sonda para vigilar la diuresis y la tolerancia en estos casos no es a las 6 horas, sino a las 8: La vuelta a la tolerancia de las raquis es dura ya que tienen muchos mareos y náuseas, y en ocasiones el peristaltismo se ve afectado.
PREOPERATORIO DÍA 1:
El día siguiente a la operación se retirará la sonda vesical si la evolución clínica lo permite. Sin embargo, está prohibido el uso de pañales en la región lumbar por peligro de contaminación. También se le retirará el drenaje a las 24 horas si el exudado es igual o menos a 200cc.
La posición ya podrá variar y se podrá levantar la cama y realizar decúbitos laterales. La sedestación vendrá por órden médica y en ese momento se le retirarán las medias de compresión, y en ocasiones se necesitará una faja para estabilizar la postura.
PREOPERATORIO DÍA 2:
Se realizará cura a las 48 horas de la intervención si no fue necesario realizarla antes, y a partir de ahí se hará cada 48-72 horas.
El dolor habrá ido a menos, por lo que se retirará la PCA iv de morfina si el paciente lo tolera y podrá deambular progresivamente.
Espero que os haya interesado... ¡Hasta mañana!
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martes, 20 de diciembre de 2016
miércoles, 7 de diciembre de 2016
La familia
¡Bienvenidos un
día más! Hoy estuve sola en planta porque mis dos compañeras de prácticas
hicieron puente, asique me tocó una tarde muy atareada.
El suceso del que
más me apetece hablar es el de una señora operada de una prótesis de rodilla
aflojada: Es una mujer muy anciana que en ocasiones se desorienta. En su
historia pone que deberían levantarla, sin embargo cuando lo intentaban la
paciente se resistía y se volvía a sentar.
Hoy, vino una
hija suya que nunca había venido antes y mandó a una enfermera a que la
levantara para ir al baño, alegando que no estábamos haciendo todo lo posible
para que se recuperara. En la mitad de la estrategia, la acompañante se puso en
contra de su madre y le empezó a recriminar que no ponía de su parte, por lo
que la señora sin haber conseguido ir al baño, dio vuelta a la cama.
Con esto quiero
resaltar la importancia que tiene la motivación tanto por parte del personal
como por parte de los familiares, y sobre todo estos últimos ya que son quienes
conocen de verdad a los enfermos y tienen más poder para herir.
En relación a
esto he encontrado un artículo muy interesante, del cual os dejo aquí la
referencia por si os interesa poner cifras a esto de la importancia del apoyo
familiar:
Pascual-Fernández MC, Moro Tejedor MN, Ignacio-Cerro MC, Cervantes
Estévez L, García Pozo AM. Actitudes de los profesionales de enfermería antela
participación familiar en los cuidados de los pacientes pediátricos
especializados. Rev ROL Enferm 2016; 39(10): 678-685.
Etiquetas:
Diario de Marta,
movilización posquirúrgica,
traumatología
sábado, 26 de noviembre de 2016
Rehabilitación en pacientes posquirúrgicos de Trauma
En Traumatología, así como en la vida, los primeros pasos son los más complicados y a la vez los más importantes. El procedimiento de levantamiento de pacientes pos quirúrgicos es una rutina que se ve diariamente en planta y que marca el inicio de su recuperación.
A pesar de que la acción per se la realizan los celadores y los auxiliares, los enfermeros tenemos que recoger los avances que consigue día a día nuestro paciente y ofrecer apoyo psicológico animándolo a pasear cuando le sea indicado o a realizar movimientos para agilizar la curación.
Normalmente, los levantamientos más complicados son los que se realizan después de una operación de columna, seguidas por operaciones de cadera. En ellas, el encamado se levanta lentamente hasta que se queda sentado en el borde de la cama y, posteriormente si se encuentra bien, se podría intentar con una grúa pasarlo al sofá para que, poco a poco, la espalda se acostumbre al peso.
La mayoría de las ocasiones, el ingresado manifiesta muchos mareos las primeras veces que se realiza el procedimiento; tanto por el dolor como por la bajada de tensión después de estar tanto tiempo en posición horizontal (técnicamente llamado hipotensión ortostática). Una vez que el paciente tolera estar sentado, se procedería a la bipedestación y, como fase final; al paseo por los pasillos de la planta.
A modo de conclusión, me gustaría volver a recalcar el importante papel que tiene enfermería en la motivación del paciente a la hora de su rehabilitación, ya que es un proceso doloroso, costoso y, en ocasiones, lento.
Esto es todo por hoy, espero que disfrutéis del fin de semana y... ¡Hasta mañana!
A pesar de que la acción per se la realizan los celadores y los auxiliares, los enfermeros tenemos que recoger los avances que consigue día a día nuestro paciente y ofrecer apoyo psicológico animándolo a pasear cuando le sea indicado o a realizar movimientos para agilizar la curación.
Normalmente, los levantamientos más complicados son los que se realizan después de una operación de columna, seguidas por operaciones de cadera. En ellas, el encamado se levanta lentamente hasta que se queda sentado en el borde de la cama y, posteriormente si se encuentra bien, se podría intentar con una grúa pasarlo al sofá para que, poco a poco, la espalda se acostumbre al peso.
La mayoría de las ocasiones, el ingresado manifiesta muchos mareos las primeras veces que se realiza el procedimiento; tanto por el dolor como por la bajada de tensión después de estar tanto tiempo en posición horizontal (técnicamente llamado hipotensión ortostática). Una vez que el paciente tolera estar sentado, se procedería a la bipedestación y, como fase final; al paseo por los pasillos de la planta.
A modo de conclusión, me gustaría volver a recalcar el importante papel que tiene enfermería en la motivación del paciente a la hora de su rehabilitación, ya que es un proceso doloroso, costoso y, en ocasiones, lento.
Esto es todo por hoy, espero que disfrutéis del fin de semana y... ¡Hasta mañana!
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